La «Capilla Sixtina» de Talavera de la Reina (Toledo)

La ciudad toledana es un museo al aire libre de su seña de identidad, la cerámica, pero la Basílica del Prado representa un icono artístico para la cerámica de Talavera.

En 2019, la cerámica de Talavera de la Reina, junto con la de Puente del Arzobispo, fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

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Talavera de la Reina, aquella población que en su día (ya hablaremos sobre ello) fue tan importante estratégicamente a lo largo de la Historia, se ha ganado con creces la capitanía mundial de la cerámica. El arte alfarero de esta ciudad toledana está presente en numerosos edificios y hogares de medio mundo. Hoy nos vamos a quedar en la ciudad en la que fuera alcalde Fernando de Rojas.

Entre sus calles podemos encontrarnos con fuentes adornadas con azulejos, grandes murales que cuentan grandes historias (en otro artículo los veremos) y muchos más trabajos en un museo al aire libre. Todos ellos realizados de forma manual por grandes artesanos de esta técnica tan talaverana como el agua del Tajo cuando pasa por la ciudad.

Poco a poco os iremos enseñando todo un arte desconocido para muchos. Pero hoy, en concreto, nos detenemos en la Basílica de Ntra. Sra. del Prado.

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De ermita a Basílica

Hoy integrada en el centro del casco urbano, la Basílica del Prado tiene una larga historia. Hay datos históricos que demuestran que, en la ubicación de este templo cristiano, se rindió culto a la diosa Ceres (diosa romana de la agricultura).

A través de una de las fiestas grandes de Talavera de la Reina, las Mondas (Interés Turístico Nacional), podemos tener una fecha más o menos cercana para saber cuándo se cristianizó el templo. Se dice que fue en época tardorromana o de transición a la visigótica, entre los siglos IV-V.

Se ubicaba a las afueras de la ciudad, en los prados bañados por el río Tajo. Allí se construyó una ermita para dar culto a la Virgen del Prado.

Tampoco conocemos la fecha exacta en que se empezó a dar culto a Santa María del Prado. Sí podemos afirmar que es una de las imágenes más antiguas, si no es la más antigua, de la Diócesis de Toledo. Fue regalada rey Liuva, en el siglo VII.

LOVE TALAVERA

Poco a poco la primitiva ermita se fue ampliando en diversas reformas. Ya en el siglo XVI, Felipe II la denominó “Reina de las Ermitas”. De esta fecha también es la denominación que el mismo monarca hiciera del templo talaverano. Tiene tal riqueza en cerámica pintada que también la llamó la «Capilla Sixtina» de la Cerámica. Fue declarada como Bien de Interés Cultural y Patrimonio Histórico de España.

Escudo de España de Carlos II, 1679

El 14 de febrero de 1989 se firmaba en Roma, junto a San Pedro, una Bula Pontificia por la que se elevaba la Ermita a la dignidad de Basílica Menor por decisión de Su Santidad, el papa Juan Pablo II, y se consagraba como tal el día 5 de noviembre del mismo año.

Su museo cerámico

La llamada «Capilla Sixtina» de la cerámica alberga una gran colección de azulejo talaverano de los siglos XVI, XVIII y XX. En ellos vemos distintas representaciones, entre las que se encuentran la Virgen del Prado, escenas de la vida de Jesús, de los santos y sobre todo de San Antón, repitiéndose el florón como elemento decorativo omnipresente en estas cerámicas. La cúpula del camarín de la Virgen aparece decorada con pinturas del célebre ceramista Ruiz de Luna.

Os dejamos unas cuantas fotos para que os sirva de aperitivo hasta vuestra próxima escapada por la ciudad por donde Fernando de Rojas pensó en Melibea.

Fotos: «El pincel», con lienzo.

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