Foto portada: The Magic Factory

Jasper nació el 29 de septiembre de1902 en el seno de una familia muy mágica. Su abuelo era mago, lo mismo que su padre, el cual también inventó la máquina de escribir con con un espaciado proporcional al tamaño del carácter. Está claro que era un hogar lleno de mentes brillantes.

Con poco más de veinticuatro años, Jasper se convirtió en un mago respetado y famoso en la capital inglesa. Además, era un hombre muy guapo, por lo que también provocaba grandes suspiros entre las damas de la época. El muchacho era muy alto, espigado y de enigmáticos ojos esmeralda. Su cabello azabache, peinado meticulosamente hacia atrás, ayudaba a que su mirada fuese más atractiva y misteriosa.

Jasper Maskelyne
Jasper Maskelyne

Comienza la maldita guerra…

Cuando estalló la II Guerra Mundial en 1939, el mago contaba con 37 años y le habían rechazado para entrar en combate. Sin embargo, él tenía claro que podía ser muy útil a su país en tan amarga contienda. Para demostrar sus grandes habilidades, consiguió reunirse con el alto mando dejándoles con la boca abierta cuando con una maqueta y un truco de espejos consiguió la ilusión de hacer aparecer un buque de guerra nazi en el Támesis.

En más de una ocasión Churchill había dicho : «En la guerra, la verdad debe ir acompañada por una escolta de mentiras». Estas palabras pudieron inspirar al general británico en el norte de África, Wawell, cuando decidió crear la A Force, una unidad de contraespionaje y camuflaje con la máxima de crear la mayor confusión posible en el enemigo. Por lo tanto, al general no se le ocurrió nadie mejor que Jasper para estar al frente de la A Force.

El mago estaba feliz con la misión encomendada y no tardó demasiado en ponerse manos a la obra. Decidió rodearse un equipo muy mágico de cinco hombres, el cual estaba integrado por un militar experto en cultura castrense, un guía, un pintor al óleo, un dibujante de caricaturas y un carpintero. ¿Qué pretendía Jasper?

La prueba de fuego

Los altos mandos quisieron comprobar si realmente eran útiles las habilidades del escuadrón de Jasper en el campo de batalla, así que les pidieron que tratasen de ocultar con sus «armas» los carros de combate blindados para que los nazis no los encontrasen.

Según relata David Fisher en su libro «El mago de la guerra» : «El aparataje para transformar un tanque en un camión estaba hecho con lienzo pintado y extendido sobre dos estructuras plegables de madera que cubrían el tanque de adelante hacia atrás. Tres cajas rectangulares de diferentes alturas y anchuras puestas juntas formaban una escalera de tres peldaños desiguales que representaban el capó del camión, la cabina del conductor y el remolque del vehículo respectivamente».

Toda una obra de arte y artesanía. Tras salir muy airoso de esta misión, se le encargó otra de tal calibre que muchos creyeron que fracasaría. Justo el tipo de retos que encantaban y estimulaban a Jasper y a su mágica unidad.

Jasper Maskelyne

¿Se puede proteger el puerto de Alejandría mediante el ilusionismo?

Efectivamente. Se le pidió a la A Force que protegiese el puerto de Alejandría de las bombas nazis porque era el lugar dónde los Aliados recibían suministros. Jasper debía pensar rápido y bien para conseguirlo. Tras mucho discurrir, llegó a la conclusión de que lo mejor era cambiar el puerto de ubicación, obviamente hacerlo de verdad era imposible, pero sí era factible utilizando la magia y el ilusionismo.

El quinteto mágico construyó una maqueta casi gemela del puerto de Alejandría. También crearon una flota no muy grande de buques, y no se olvidaron de montar un faro idéntico al de la ciudad. La A Force buscaba que durante los bombardeos nocturnos se apagasen todas las luces del puerto de Alejandría y solo permaneciesen encendidas las de la maqueta. Para que los bombarderos nazis se fueran del puerto totalmente convencidos, el propio quinteto provocaba explosiones por control remoto en el falso puerto.

Jasper no se olvidó de ningún detalle, así que en cuanto amanecía mandaba que cascotes humeantes fueran esparcidos por el puerto verdadero para que cuando pasasen los aviones de reconocimiento creyesen que realmente habían bombardeado el lugar. De ser cierto que los hechos transcurriesen así, no se puede ser más inteligente, ingenioso y espectacular.

¿El canal de Suez también?

Después de la hazaña de la A Force en Alejandría, el alto mando se vino arriba y les propuso que intentasen hacer lo mismo con el canal de Suez. Evidentemente, Jasper no se achantó y comenzó a cavilar sobre el asunto. Como podéis imaginar, supuestamente lo consiguió. Esta vez utilizando una serie de luces y reflectores colocados a lo largo del canal, los cuales, harían imposible que los aviones nazis vieran con la claridad suficiente para poder lanzar sus bombas.

Parece ser que en la famosa batalla de El Alamein el quinteto también hizo de las suyas. Es posible que consiguiesen engañar al mítico general, y mariscal de campo alemán, Rommel haciéndole creer que el ataque de los Aliados vendría desde el sur. Para conseguirlo, construyeron tanques, camiones, incluso miles de soldados, y hasta un oleoducto fabricado con latas de combustible recicladas. ¿Una vez más la magia hizo su efecto?

Y la maldita guerra termina…

Al finalizar el cruento conflicto bélico, es fácil pensar que el mágico quinteto fuese aclamado y agasajado públicamente. Nada más lejos de la realidad. No recibieron ningún tipo de reconocimiento, el quinteto se disolvió y cada uno volvió a su vida anterior.

A Jasper le costó recuperar su éxito de antaño. La televisión se había adueñado de los hogares británicos y le fue muy difícil que el público se interesase como antes por sus espectáculos. Así que se marchó a África, donde estuvo haciendo giras durante mucho tiempo hasta que se estableció en Kenia definitivamente. Allí permaneció hasta su muerte en 1973, con setenta años.

Voces discordantes

El mago e historiador Richard Stokes, siempre aseguró que el papel de Jasper en la guerra fue mínimo. Stokes publicó una serie de artículos en la revista Geniis Magic, en los que aseguraba que no existió ningún quinteto mágico y que cuanto había relatado Jasper sobre su actuación en la guerra en su libro Magic: Top Secret de 1949, era falso.

Por otro lado, el escritor David Hambling opina que en el libro escrito por David Fisher, El mago de la guerra, donde se dan por ciertas todas la mágicas hazañas de Jasper, es en realidad un homenaje acrítico en el que se exagera cuanto pudiera haber hecho el ilusionista en la contienda. Hambling no le da veracidad y considera que Fisher lo escribió «hechizado» por la figura de Jasper.

Posiblemente no sepamos la verdad hasta el año 2046, cuando la Armada Británica desclasifique todos los archivos que mantienen ocultos sobre lo que sucedió durante la II Guerra Mundial. En lo que respecta al mundo del cine, siempre se han interesado por la historia pero nunca se ha terminado de llevar a cabo.

En el 2021, se anunció el proyecto de la película The War Magician, basado en el libro de Fisher y que tendría a Benedict Cumberbatch ( quién mejor) como protagonista y estaría dirigida por Colin Trevorrow. Hasta el momento, no hay anunciada ninguna fecha de estreno.

Jasper Maskelyne
El abuelo y el padre de Jasper Maskelyne

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