Foto portada: www.visitvalencia.com
Queridos y valiosos niños,
El pasado mes de octubre os tocó vivir la inundación de vuestros pueblos y casas. En los peores casos, también os tocó despediros de seres queridos. Son vivencias que ningún niño debería tener, porque la niñez es la época de jugar, aprender, soñar y reír con todas las fuerzas.
Es cierto que aún queda mucho por reconstruir en vuestro mundo, pero eso no significa que no vaya a haber momentos de luz y alegría.
Ahora llegan las navidades, una época especialmente feliz para vosotros, chiquilines. Este año no habrá luces en las calles, y es posible que en casa tampoco, pero eso no os tiene que poner tristes. Los adornos y las luces, están dentro de vosotros. Ilumináis el rincón más oscuro con cada risa que sale de vuestra boca, adornáis los lugares más sombríos con vuestros juegos y ocurrencias inocentes. Sois lo mejor de cada navidad, y este año, más que nunca.
No penséis que los Reyes Magos se van a olvidar de vosotros, quizás no os traigan lo que habéis pedido, pero estoy convencida de que algo bonito recibiréis. Os habéis portado mejor que nunca, porque, no sé si lo sabéis, gracias a vosotros vuestros seres queridos siguen en pie, luchando por recuperar lo perdido. Sois su fuerza y razón para sonreír cada mañana.
El mejor regalo que les podéis ofrecer el 25 y el seis es un abrazo muy fuerte acompañado de un beso. Os juro que no habrá ningún regalo que supere a este en los próximos años.
Mis queridos niños, después de la oscuridad siempre, siempre sale el sol. Lo mejor está por venir,volveréis a corretear por las calles limpias e iluminadas de vuestro pueblo. De nuevo tendréis una casa confortable donde descansar junto a los que más os quieren. Más pronto que tarde veréis reír a los que lloraron y el miedo quedará atrás. Vosotros, pequeñines, habéis dado un gran ejemplo a los mayores. Toda España os cuida, deseamos que tengáis una serena y amorosa navidad.

