El Banco Ambrosiano fue fundado en 1896 en Milán por Giuseppe Tovini, un abogado y banquero católico. Desde sus inicios, el banco se presentó como una institución financiera con valores cristianos, destinada a servir a organizaciones religiosas y caritativas. Durante décadas, el Banco Ambrosiano creció y se consolidó como una de las principales entidades financieras de Italia.
La era de Roberto Calvi
En la década de 1970, Roberto Calvi asumió la dirección del Banco Ambrosiano. Bajo su liderazgo, el banco experimentó una rápida expansión internacional, estableciendo filiales en América Latina y el Caribe. Sin embargo, esta expansión estuvo acompañada de prácticas financieras cuestionables, incluyendo la creación de empresas fantasma y la transferencia ilegal de fondos al extranjero. Estas acciones buscaban eludir las regulaciones italianas sobre control de cambios y ocultar operaciones financieras dudosas.
Vinculación con el Vaticano y la logia P2
El Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el banco del Vaticano, era el principal accionista del Banco Ambrosiano. Esta relación estrecha entre ambas instituciones generó sospechas sobre la implicación del Vaticano en las actividades financieras del Ambrosiano. Además, se descubrió que Calvi tenía vínculos con la logia masónica Propaganda Due (P2), una organización secreta con miembros influyentes en la política y la economía italianas.

El colapso del Banco Ambrosiano
En 1982, el Banco Ambrosiano colapsó, dejando un agujero financiero de aproximadamente 1.300 millones de dólares. Las investigaciones revelaron una red de corrupción que involucraba a figuras del Vaticano, la mafia y la logia P2. El escándalo sacudió a Italia y al mundo, poniendo en entredicho la integridad de las instituciones implicadas.
Muertes misteriosas y teorías conspirativas
La caída del Banco Ambrosiano estuvo acompañada de una serie de muertes sospechosas. La secretaria personal de Calvi, Graziella Corrocher, se suicidó poco antes de que Calvi fuera encontrado muerto colgado bajo el puente Blackfriars en Londres. Aunque inicialmente se consideró un suicidio, las circunstancias de su muerte generaron numerosas teorías conspirativas que apuntaban a la mafia y a la logia P2 como posibles responsables. Graziella, había dejado una nota dirigida a Calvi que decía: “Maldito sea mil veces por el daño que nos ha hecho a todos los del banco”.

Repercusiones
El escándalo del Banco Ambrosiano tuvo profundas repercusiones en Italia y en la Iglesia Católica. Reveló la falta de transparencia en las finanzas vaticanas y la influencia de organizaciones secretas en la política y la economía italianas. El caso también inspiró obras de ficción, como la película «El Padrino III», que refleja algunos de los eventos relacionados con el escándalo.
La historia del Banco Ambrosiano es un recordatorio de cómo la ambición y la falta de escrúpulos pueden corromper incluso las instituciones más sagradas. El escándalo puso al descubierto una red de corrupción que involucraba a figuras religiosas, políticas y criminales, y dejó una marca indeleble en la historia financiera de Italia.
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