El Arte Oculto de la Nigromancia

Desde tiempos inmemoriales, el ser humano y las ciencias ocultas han ido de la mano. Siempre ha existido una cierta fascinación por la muerte y todo lo que la rodea. La pregunta que nos ha rondado desde que tenemos uso de razón es: ¿Existe algo más allá de la muerte? ¿Es posible comunicarse con los muertos?

Una de las disciplinas que ha intentado responder estas cuestiones es la nigromancia, una práctica ancestral que, aunque prohibida y envuelta en misticismo, sigue vigente en la actualidad.

¿Qué es la nigromancia o necromancia? 

La etimología de la palabra es griega, nekros significa muerte y mantia adivinación. Por lo tanto, se estaría refiriendo al acto de la adivinación por medio de los difuntos. En unas ocasiones mediante huesos o vísceras y en otras invocando a los fallecidos para que les faciliten la información deseada. Estos rituales se solían realizar en cuevas, y se encargaba de hacerlos un sacerdote cuya especialidad era la de comunicarse con los espíritus.

Se cree que la nigromancia ya se practicaba en las civilizaciones romana, griega, egipcia y persa. Incluso en la Biblia existen pasajes donde se refieren a estas prácticas, como por ejemplo en I Samuel 28:3-19, donde se cuenta cómo el rey Saúl viaja a Endor para encontrarse con una médium o bruja. Le pide que se comunique con el espíritu del profeta Samuel para que le revele cómo vencer en la próxima batalla en Guilboa.

En la Edad Media y en el Renacimiento, la nigromancia fue tajantemente prohibida por la Iglesia, ya que era considerada como algo demoníaco. Sin embargo, esto no hizo que la continuaran practicando y también investigando sobre su poder. De hecho, muchos miembros del clero eran expertos nigromantes. Uno de los nigromantes más importante de aquella época fue el alquimista y mago alemán Johann Faust (1491 – 1541), el cual sirvió de inspiración para obras como La trágica historia del doctor Fausto de Marlowe. 

Nigromancia
Johann Faust.

¿Se sigue practicando la nigromancia?

Actualmente, se sigue practicando la nigromancia, aunque se considera más bien magia negra y los rituales se realizan con la máxima privacidad. En la antigüedad, solo los sacerdotes o el chamán conocían los secretos de esta arte. Posteriormente, accedían a los libros sobre la nigromancia el clero o personas con acceso a la educación. Hoy en día proliferan los estafadores que aseguran contactar con los muertos, predecir el futuro a través de ellos o manipular los espíritus para que obedezcan sus órdenes por un módico precio.

 Los “nuevos nigromantes”

 Estas personas conocen cuatro conceptos nigrománticos que terminan mezclando con el vudú y los santones. Es el cóctel perfecto para convencer a los incautos que visitan sus consultas para dejarse grandes sumas de dinero a cambio de humo y una nociva sugestión. No vamos a negar que siguen existiendo verdaderos estudiosos de la nigromancia, y hasta es posible que practiquen algunos de sus rituales, pero suelen hacerlo por una motivación empírica y no monetaria.

 La nigromancia digital 

Gracias a la inteligencia artificial se puede “invocar” a los difuntos a partir de su huella digital. En un principio, era algo que solamente podían acceder a ellos las grandes productoras de cine y de música usando la tecnología de deep fake para devolver a la vida a estrellas como Bruce Lee, Carrie Fisher y Michael Jackson. Con la democratización de la I.A, cualquiera que lo deseé puede resucitar a un familiar fallecido o a su artista favorito.

Con la llegada de Chat GPT, hubo quién simuló hablar con su difunta novia basándose en los correos electrónicos y cartas de la fallecida. Muchas empresas han visto en este tipo de nigromancia un filón por lo que no han dudado en ofrecer servicios de inteligencia artificial para “resucitar” a seres amados que ya han cruzado al otro lado del río. Hay quienes consideran estas nuevas prácticas muy beneficiosas para ayudar a superar el duelo, pero por otro lado, la famosa psicóloga Debra Basset afirma que este tipo de actividades son una falta de respeto a la memoria de los muertos, a los cuales se les obligaría a hacer o decir cosas que no sabemos si hubieses deseado realizar en vida. Según Basset: “Los muertos están siendo «zombificados», en una violación de su integridad”. 

Nigromancia
Foto: BBC.

La nigromancia ha evolucionado desde rituales ancestrales hasta nuevas formas de «comunicación» con los muertos a través de la tecnología. Aunque sigue siendo un tema polémico, su práctica —ya sea a través de métodos tradicionales o digitales— refleja el eterno deseo humano de trascender la muerte y mantener un vínculo con quienes han cruzado al otro lado del río.

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