El Crimen de las Chicas de Circeo: Un Caso que Marcó a Italia

Foto portada: El Español Redactor colaborador: Manolo Marconi

La historia de las chicas de Circeo es uno de los casos criminales más impactantes de Italia. Este trágico suceso ocurrido en 1975 sigue siendo un referente en la lucha contra la violencia de género, mostrando los horrores de un crimen marcado por la crueldad y el privilegio. En este artículo, exploraremos los detalles del caso, el impacto social y cultural, y el legado que dejó.

¿Quiénes eran las chicas de Circeo?

Las chicas de Circeo, Rosaria López y Donatella Colasanti, eran dos jóvenes de 19 y 17 años, respectivamente, provenientes de entornos humildes en Roma. Ambas compartían una amistad cercana y una visión optimista del futuro. Trabajaban en empleos temporales para sufragarse sus gastos y aportar dinero en casa. Eran muchachas humildes con muchas ganas de disfrutar de la vida y enamorarse. Sin embargo, todo se truncó un maldito 29 de septiembre de 1975. Este trágico episodio no solo resultó en la muerte de Rosaria, sino también en un trauma imborrable para Donatella, quien sobrevivió al ataque.

El Crimen de las Chicas del Circeo
Rosaria y Donatella, víctimas de la barbarie de Angelo Izzo, Gianni Guido y Andrea Ghira.

Los perpetradores: una élite sin escrúpulos

El crimen fue perpetrado por tres jóvenes: Angelo Izzo, Gianni Guido y Andrea Ghira (el cual ya había sido condenado por violación), provenían de familias acomodadas y tenían antecedentes de comportamiento violento. Este grupo, inspirado por ideologías extremistas y machistas, retuvieron a Rosaria y Donatella con la intención de someterlas a tortura y abuso durante varias horas.

Los tres muchachos estudiaban en la misma escuela católica de élite en el centro de Roma, eran buenos estudiantes pero a la vez solían practicar el bullying con algunos de sus compañeros. Nadie les acusaba. Todo quedaba en el más absoluto silencio. Habían participado en manifestaciones neofascistas mostrando su lado más violento, además, solían divertirse cometiendo atracos a mano armada. Les encantaba ver el miedo dibujado en los ojos de sus víctimas.

Cuando fueron detenidos por el crimen cometido en Circeo, no mostraron remordimiento, dejando al descubierto una alarmante sensación de impunidad y privilegio. Este caso evidenció las desigualdades sociales y la falta de protección para las mujeres en Italia en ese momento.

Los hechos en la villa de Circeo

Un día, a la salida del cine, Rosaria y Donatella conocieron a Carlo un amigo del trío criminal.. Los tres se lo pasaron muy bien aquella tarde y decidieron volver a verse para tomar algo. Carlo les dijo que él llevaría a unos amigos, por lo que les pidió que ellas invitaran a alguna amiga. El día de la cita, las muchachas acudieron solas ya que en el último momento la amiga que las iba acompañar no pudo hacerlo. Para la sorpresa de Rosaria y Donatella, en el punto de encuentro no estaba Carlo sino tres jóvenes que se presentaron como amigo de él, el cual no había podido ir finalmente. Las chicas creyeron encontrarse ante muchachos educado de buena familia. Se trataba de Izzo, Guido y Ghira.

El trío siniestro les propuso cambiar de planes: ir a pasar la tarde a la casa de los padres de uno de ellos junto al mar, en San Felice Circeo. Para evitar la negativa de Rosaria y Donatella, les aseguraron que más tarde irían más jóvenes para organizar una estupenda fiesta. Las chicas terminaron aceptando sin imaginar que se dirigían al matadero.

Al poco rato de llegar a la casa, Izzo, Guido y Ghira las apuntaron con un arma con la intención de obligarlas a desnudarse. Las muchachas, muertas de miedo accedieron a todo lo que aquellos miserables les iban exigiendo. Durante 36 horas, las víctimas sufrieron torturas físicas y psicológicas, así como múltiples abusos. Rosaria López murió como resultado de las brutales agresiones, mientras que Donatella Colasanti logró sobrevivir al fingir estar muerta.

Tras el crimen, los agresores colocaron a ambas jóvenes en el maletero de un coche, creyendo que ambas estaban muertas. Tuvieron la sangre fría de parar a comer algo antes de dejar el vehículo abandonado en Roma. Cuando Donatella estuvo segura de que los asesinos se habían alejado, comenzó a gritar, llamando la atención de los transeúntes y llevando al descubrimiento de este horrendo crimen.

El juicio y la condena de los responsables

Tras la declaración de Donatella ante la policía, se cursó la orden de arresto contra los tres jóvenes de inmediato. Sin embargo, Ghira logró huir del país antes gracias a un soplo de fuentes policiales. Aquello indignó aún más a una horrorizada sociedad italiana. Durante el juicio se intentó revictimizar a Donatella y Rosaria poniendo en duda su honorabilidad al haber acudido solas a la casa de tres chicos. Sin duda, una defensa espantosa.. Los tres fueron condenados: Izzo a cadena perpetua y Guido a 30 años de prisión. También se juzgó a Ghira aunque estuviese ausente, se le condenó a cadena perpetua o ergastolo, como se dice en italiano.

El juicio expuso las desigualdades del sistema judicial y la percepción de impunidad para los sectores privilegiados de la sociedad. La lucha de Donatella Colasanti para obtener justicia se convirtió en un símbolo del empoderamiento femenino y de la resistencia ante el abuso.

El Crimen de las Chicas del Circeo

Impacto social del caso de las chicas de Circeo

La atrocidad del caso no solo conmocionó a Italia, sino que también abrió un debate nacional sobre la violencia de género, el clasismo y la necesidad de reformas legales para proteger a las mujeres. La sociedad italiana se movilizó en torno a este crimen, exigiendo cambios estructurales y un compromiso más firme en la prevención de la violencia.

Este caso inspiró la creación de movimientos feministas en Italia, destacando la urgencia de abordar las desigualdades sociales y de género. Además, las chicas de Circeo se convirtieron en un símbolo de la lucha contra la impunidad.

¿Qué fue de los asesinos?

El destino del prófugo Ghira no se supo hasta que se interceptaron los teléfonos de su familia en el 2005. En ese momento, se descubrió que el asesino había llegado hasta España. Según se cuenta en el medio Infobae, se alistó en la legión extranjera bajo el nombre de Massimo Testa. Llegó a ser cabo primero, pero finalmente le echaron por consumir drogas. Finalmente, parece ser que murió en la ciudad de Melilla en 1994 tras sufrir una sobredosis.

Lo que sucedió con Izzo, es más sangrante. En el 2005 logró obtener permisos penitenciarios para salir de vez en cuando. Donatella siempre se opuso con todas sus fuerzas a que se los concediesen, ya que conocía la peligrosidad del sujeto., Efectivamente, no se equivocaba. En uno de esos permisos, Izzo aprovechó para violar y asesinar a la mujer e hija de uno de sus excompañeros de celda. Deseaba vengarse tras haber sufrido un conflicto con él. Hoy en día continúa en prisión.

Guido, salió de prisión en el 2009.

Representaciones culturales: La escuela católica y el recuerdo del caso

Con los años, el caso de las chicas de Circeo ha sido revisitado en libros, documentales y películas. Una de las representaciones más recientes es la película «La escuela católica», disponible en Netflix, basada en el libro de Edoardo Albinati.

La película explora el contexto social y cultural de la época, profundizando en los valores de una sociedad patriarcal y el impacto del caso en Italia. Aunque es una obra de ficción, ofrece una reflexión sobre los eventos y las consecuencias de este crimen.

El legado de las chicas de Circeo

El caso de las chicas de Circeo marcó un antes y un después en la historia de Italia. Hoy en día, sigue siendo un recordatorio de la importancia de proteger los derechos de las mujeres y de combatir la violencia de género en todas sus formas. Aunque los responsables fueron en su mayoría llevados ante la justicia, la memoria de Rosaria López y la valentía de Donatella Colasanti siguen presentes como un símbolo de resistencia.

La historia de las chicas de Circeo es más que un caso criminal; es una llamada de atención sobre los problemas estructurales de la sociedad y la urgencia de combatir la violencia y el abuso. Este trágico episodio dejó una marca indeleble en Italia, inspirando movimientos sociales y culturales que buscan justicia y equidad. Hoy, recordar a Rosaria y Donatella no solo es un acto de memoria histórica, sino también un compromiso con la construcción de una sociedad más justa y segura para todos.

El Crimen de las Chicas del Circeo
Libro basado en los hechos.

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