El asesinato de Mary Phagan es uno de los casos criminales más polémicos y discutidos en la historia de Estados Unidos. Ocurrió en 1913 en Atlanta, Georgia, y no solo dejó en shock a la comunidad, sino que también desató un torbellino de polémicas, prejuicios y violencia. La historia de este crimen sigue siendo un tema de debate más de un siglo después, con preguntas sobre la justicia, el racismo y el antisemitismo de la época.
¿Quién era Mary Phagan?
Mary Phagan era una joven de 13 años nacida en Georgia. Provenía de una familia trabajadora y, como muchas niñas de su edad en ese tiempo, tuvo que empezar a trabajar desde muy joven para ayudar en casa. Era empleada de la National Pencil Company en Atlanta, donde realizaba tareas simples en la fábrica de lápices.
El 26 de abril de 1913, Mary fue a la fábrica para recoger su pago. Nunca salió con vida del edificio.
El hallazgo del cuerpo
A la mañana siguiente, el vigilante nocturno de la fábrica, Newt Lee, descubrió el cadáver de Mary en el sótano del edificio. Su cuerpo estaba cubierto de polvo y mostraba signos de agresión. Había sido estrangulada con una cuerda y su ropa estaba desordenada, lo que hizo sospechar que también pudo haber sido atacada sexualmente.
Junto al cuerpo encontraron dos notas escritas con una gramática extraña. Parecían haber sido dejadas para confundir a la policía, sugiriendo que un hombre de raza negra llamado «el negro alto» era el culpable. Desde el inicio, el caso estuvo marcado por prejuicios raciales y sociales.
Las primeras sospechas y la detención de Leo Frank
La policía interrogó a varios empleados de la fábrica, incluyendo al vigilante Newt Lee y al superintendente Leo Frank. Aunque al principio las sospechas recayeron sobre Lee, la atención pronto se centró en Frank.
Leo Frank era un ingeniero judío de Nueva York que dirigía la fábrica de lápices. Muchos en Atlanta lo veían como un forastero debido a su origen y religión. Un testigo clave en su contra fue Jim Conley, un trabajador afroamericano de la fábrica, quien afirmó haber ayudado a Frank a encubrir el crimen. Conley cambió su testimonio varias veces, pero su declaración fue crucial para que Frank fuera acusado del asesinato.

Un juicio polémico
El juicio de Leo Frank comenzó en julio de 1913 y rápidamente se convirtió en un espectáculo mediático. La sala estaba llena de espectadores y periodistas, mientras que fuera del tribunal, la opinión pública ya lo había condenado.
Durante el juicio, la fiscalía presentó a Conley como testigo estrella, quien afirmó que Frank le había pedido ayuda para ocultar el cuerpo de Mary. A pesar de las inconsistencias en su testimonio, el jurado lo creyó.
Por otro lado, la defensa de Frank insistió en su inocencia y destacó la falta de pruebas físicas en su contra. Pero la presión social, combinada con el antisemitismo y los prejuicios de la época, pesó más que los argumentos de la defensa.
El 25 de agosto de 1913, Leo Frank fue declarado culpable del asesinato de Mary Phagan y sentenciado a muerte.
Reacciones y apelaciones
El veredicto generó una enorme polémica. Muchas personas creían que Frank había sido condenado injustamente debido a su origen judío. Organizaciones como el Jewish-American Community y figuras públicas protestaron contra la sentencia y apelaron el caso.
Después de una serie de apelaciones, en junio de 1915, el gobernador de Georgia, John Slaton, conmutó la sentencia de Frank a cadena perpetua. Esta decisión enfureció a la población local, que quería la ejecución inmediata de Frank.
El linchamiento de Leo Frank
La conmutación de la pena no salvó a Leo Frank. Un grupo de ciudadanos furiosos, autodenominados los «Caballeros de Mary Phagan», planearon su venganza.
El 16 de agosto de 1915, un grupo de hombres armados sacó a Frank de la prisión en Milledgeville, lo transportaron a Marietta, el pueblo natal de Mary Phagan, y lo ahorcaron en un árbol. Muchos vieron su linchamiento como una «justicia popular», mientras que otros lo consideraron una ejecución bárbara y antisemita.
Después del linchamiento, algunos de los responsables se convirtieron en miembros fundadores del Ku Klux Klan en Georgia. El caso de Leo Frank avivó el antisemitismo en el sur de Estados Unidos y marcó un punto oscuro en la historia del sistema judicial estadounidense.

¿Quién mató realmente a Mary Phagan?
Con el paso de los años, muchas personas han cuestionado la culpabilidad de Leo Frank. En la década de 1980, Alonzo Mann, un ex empleado de la fábrica que tenía 14 años en 1913, confesó que había visto a Jim Conley cargando el cuerpo de Mary Phagan el día del asesinato.
Mann afirmó que Conley lo amenazó de muerte si hablaba, por lo que guardó silencio durante décadas. Su testimonio reforzó la teoría de que Conley, y no Frank, fue el verdadero asesino.
En 1986, el estado de Georgia concedió un indulto póstumo a Leo Frank, aunque sin declararlo inocente oficialmente.
Las consecuencias del caso
El asesinato de Mary Phagan y la ejecución de Leo Frank dejaron una profunda huella en la historia de Estados Unidos. Y fueron el caldo de cultivo para que fueran desarrollándose los siguientes eventos históricos:
Renacimiento del Ku Klux Klan: Tras el linchamiento de Frank, el KKK resurgió con más fuerza, promoviendo el racismo y el antisemitismo.
Fundación de la Liga Antidifamación (ADL): Este caso impulsó la creación de la ADL, una organización dedicada a combatir el antisemitismo y la injusticia.
Reformas en el sistema judicial: El juicio de Leo Frank es un ejemplo de cómo la presión social y los prejuicios pueden afectar la justicia. Con el tiempo, casos como este ayudaron a mejorar las leyes sobre juicios justos en Estados Unidos.
El asesinato de Mary Phagan sigue siendo uno de los crímenes más discutidos en la historia de Estados Unidos. Más de un siglo después, el caso continúa siendo un recordatorio de los peligros del prejuicio y la injusticia. Aunque nunca sabremos con certeza quién fue el verdadero culpable, la historia de Mary Phagan y Leo Frank sigue siendo un tema de debate, enseñanza y reflexión sobre los errores del pasado y la importancia de un sistema judicial imparcial.
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