Desde que el pasado 13 de mayo sucedió el terrible crimen de la joven titoker y modelo Valeria Márquez, he presenciado un repugnante espectáculo en ciertas plataformas en las que se usaba sin escrúpulo alguno la tragedia de la muchacha para conseguir el mayor número de visualizaciones. Esa deshumanización que han demostrado, según mi punto de vista corresponde al típico comportamiento psicopático. Lo que sea con tal de conseguir mis objetivos.
El hecho de que una persona haya muerto tras descerrajarle tres tiros mientras abrazaba con fuerza un peluche no les ha conmovido lo más mínimo. Para esta gentuza sin escrúpulos no es más que un espectáculo, contenido que les hará ganar dinero y fama. Diablos, dejan en paños menores a la temida Gestapo y Stasi. Con tal de conseguir su fin, sacan cualquier víscera a la luz pública. He visto como creadores de contenido llevaban a testigos falsos, culpaban a las amigas de las víctimas sin ninguna prueba o hacían un juego verdaderamente sucio con los títulos de los vídeos.
No han faltado quienes han asegurado hablar con el espíritu de Valeria usando la ouija o han querido saber la verdad de lo ocurrido con una tiradita de cartas. Es lamentable. Pero no sé si es más lamentable por parte de esos creadores de contenido o por parte del público que, ávido de morbo y sangre, ha entrado a verlos sin pudor alguno. Creadores y público van, en este caso, de la mano a la hora de repartirse las culpas. La gente ya no entra cuando lee el mejor titular, sino al más bestia y engañoso. Además, les estafan trescientas veces y aún así siguen fieles a ese tipo de bazofia.
¿Qué podemos hacer los que deseamos ser honestos desde la primera letra del título hasta el final del directo o vídeo? Solo nos quedan dos caminos: o nos pasamos al lado miserable o continuamos con nuestro valores intactos sacrificando visualizaciones. Yo seré de las imbéciles que elija el segundo camino. Sí, al final nos convertimos en unos míseros imbéciles de cara a los demás. Y los que estáis leyendo mi artículo lo sabéis bien, porque muchos cooperáis para que la bazofia en redes y plataformas siga siendo la gran reina y vencedora.
Supongo que aspiro a vivir en un tipo de mundo que no existe, e incluso es posible que nunca existiera. Siempre he pensado que si en esta vida caminabas recto, sin herir de manera consciente a nadie, ni pisando cabezas para escalar, tarde o temprano sería recompensada porque el bien siempre gana al mal. Con el paso de los años me he dado cuenta de que es una visión pueril y errónea de la realidad. Sobre todo cuando vas cumpliendo años y viendo como el chacal que peor se portó en tu vida tiene éxito mientras tú continúas en el punto de partida.
No tengo nada más que decir. Espero que dejen descansar en paz a la bella Valeria. Ella tenía familia y amigos que la amaban. Su muerte no ha sido una performance para que las sanguijuelas de las plataformas se enriquezcan. Creo que espero demasiado en general…

