Foto portada: BBC Irán

Santiago Sánchez, es un ciudadano de Madrid de cuarenta y un años amante de los viajes y el deporte. Fue militar, y durante un corto periodo de tiempo paracaidista. Le encantan los retos, por esta razón ya ha recorrido gran parte del mundo en bicicleta con su mochila al hombro. Ir al Mundial de Qatar era uno de sus sueños. Pero no pretendía acudir al evento en avión como la mayoría de los asientes, sino andando.

Santiago comenzó su viaje desde el Estadio Nuevo Matapiñonera en San Sebastián de los Reyes. Recorrería siete mil kilómetros a pie, después, cuando llegase a la ciudad iraní de Bandar Abbas, subiría un barco que le llevaría directamente a Qatar. Sin embargo, a día de hoy no ha conseguido salir de Irán. Al poco tiempo de llegar al país, fue detenido y encarcelado por fotografiar la tumba de Mahsa Amini.

¿Quién era Mahsa Amini?

Mahsa Amini, era una muchacha kurda iraní de tan solo veintidós años. El mes de septiembre del 2022 decidió visitar Teherán junto a su hermano. En un momento dado, Amini tuvo la desgracia de ser detenida por la policía de la moral, allí conocida como Gasht-e Ershad. Según los agentes, Amini no llevaba el velo colocado correctamente.

Tras golpear a Mahsa y a su hermano, la policía dijo que se la llevaba a Vozara para que la muchacha recibiese una clase educativa sobre cómo las mujeres debían ir vestidas según las leyes del país. La subieron a la furgoneta a base de golpes e insultos. Solo Dios sabe el infierno que tuvo que soportar Amina en el vehículo, ya que la joven entró en coma y tuvo que ser trasladada al Hospital Kasra de Teherán. Mahsa Amini murió tres días después.

Santiago Sánchez, olvidado en el infierno de Irán
Protestas en Irán tras la muerte de Amini. Foto: La Nación.

La muerte de Amini provocó que parte de la población iraní, harta de tanta represión y crímenes por parte de las fuerzas de seguridad, se manifestaran de manera pacífica. La policía no respondió igual. Según Amnistía Internacional, utilizaron munición real y gases lacrimógenos para que los manifestantes se dispersaran. Muchos quedaron malheridos, incluso ciegos por los perdigones metálicos lanzados, pero no quisieron recibir atención médica por temor a ser detenidos.

Aquel levantamiento ciudadano pacífico, trajo días muy oscuros al país. Muchos, incluidos niños, fueron torturados y represaliados de diferentes formas. Parece ser, según también informa Amnistía Internacional, que en los últimos meses se han disparado las condenas de pena de muerte en el país para acrecentar el miedo entre la población.

Santiago Sánchez visita la tumba de Amini

La muerte de la muchacha y posteriores protestas, coincidieron con la llegada de Santiago a Irán. El 2 de octubre del 2022, el español decidió ir a visitar la tumba de Amini. Recorrió el lugar tomando algunas fotos como recuerdo. De pronto, le pusieron algo para taparle la cabeza y se lo llevaron arrestado. Eran un par de policías de paisanos vigilando la zona.

A día de hoy, sobre Santiago pesa la acusación de espionaje únicamente porque un día decidió honrar la memoria de Amini. En ningún momento, el español había participado en protesta alguna ni provocado altercados. Nada de esto le importó a la policía iraní. Poco después de ser apresado, se le trasladado a la prisión de Evin en Teherán, una de las más salvajes y brutales que existen en el mundo. Los golpes y la falta de atención médica son cosa de cada día.

Los amigos de Santiago están pagando a su abogado iraní. El Ministerio de Asuntos Exteriores, según cuenta en su web la fundación https://www.fundacionmas34.org/ , está realizando todas las gestiones posibles para que que el español sea repatriado cuanto antes. De momento, sin éxito.

Según la BBC IRÁN, algunos ex presos que han convivido un tiempo con Santiago, han comentado que el español se intenta evadir de la pesadilla en la que se encuentra dando clases de boxeo a sus compañeros. Le describen como un hombre de buen carácter que socializa en cuanto le dan ocasión. A punto de cumplirse un año en el infierno iraní, según sus seres queridos el español comienza a sentirse bastante desesperado y ha advertido que tiene la intención de iniciar una huelga de hambre.

No dudamos que el Estado español está haciendo cuanto puede para ayudar a Santiago Sánchez, pero se necesita que su caso sea más conocido para que provoque un mayor ruido nacional e internacional. Dan arcadas que los medios se ocupen tanto de un asesino confeso en Tailandia, y sin embargo, sean ciegos, sordos y mudos ante la situación de Santiago: un hombre inocente.

Santiago Sánchez, olvidado en el infierno de Irán
Santiago Sánchez al inicio de su viaje. Foto: El Español.

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