El carisma de Tom Hiddleston

Ha nacido un nuevo dios en el Olimpo. Su nombre es Tom Hiddleston. El actor está en activo desde el 2001, pero su fama se ha disparado internacionalmente interpretando a Loki en la serie producida por Marvel y emitida por Disney+. Esto no quiere decir que tanto el público como la crítica no se hubiese fijado ya en el talento Hiddleston, de hecho, es uno de los actores británicos más premiados a pesar de tener tan solo cuarenta y dos años.

Tom no solo borda el papel de villano divertido, porque aunque Loki es malo malísimo, a todos nos encanta; también domina el arte del teatro y supo interpretar a Enrique V con absoluta maestría en una serie de televisión. Se defiende bien cantando, y hace las delicias del público cuando se lanza a bailar en los programas de televisión donde le invitan para ser entrevistado.

A simple vista, parece un tipo divertido que goza haciendo disfrutar a sus seguidores. Además, se nota muchísimo que se lo pasa bomba interpretando a Loki. Yo diría que es un artista a la antigua usanza y sabe que su trabajo como actor no se encuentra únicamente sobre el escenario o rodando secuencias. Qué diferencia con Cillian Murphy, el cual, siempre aparece en las entrevistas con cara de ajo y ganas de liarse a collejas con cualquiera que se ría un poquito más alto de lo normal.

¿Quién es Loki?

Loki, es el dios timador, y amante del fraude, de la mitología nórdica. Marvel lo atrapó para convertirlo en uno de los grandes villanos de sus cómics. Es el hermano adoptivo de Thor, al que odia porque los súbditos del reino de Asgard lo prefieren a él. Loki, no tiene la fuerza salvaje de Thor, pero es capaz de teletransportarse, cambiar de forma y de hipnotizar a quien él desee para que haga cuanto le ordene. Ha intentado cientos de veces usurpar la corona de Asgard sin éxito. También conoce la magia negra, y no tiene límites con tal de conseguir sus objetivos. Es el pariente que todos quisiéramos tener sentado a nuestro lado en la cena de Navidad…

El carisma de Tom Hiddleston

Tom Hiddleston, un hombre cultivado

A diferencia de una gran parte de los ingleses, a Tom le encanta aprender otros idiomas. Es un hombre curioso y lector empedernido. Habla bastante bien el francés, y se hace entender en italiano y en español. Además, hay quien asegura que controla el griego antiguo y el latín. Entre sus escritores preferidos se halla Poe, Borges y nuestro Quevedo. Lo confieso, me tiene absolutamente enamorada. Pero me tengo que contentar con mi frutero Ambrosio, ya que Tom está casado con la bellísima actriz Zawe Ashton y acaban de tener un bebé. De todas formas, aunque estuviera soltero, no albergaría muchas esperanzas. No le veo yo con una señora regordeta «cincuentañera», que no cincuentona…

Además de actor, Hiddleston es productor de cine y de vez en cuando hace sus pinitos como guionista. En más de una entrevista, se ha declarado amante incondicional del cine clásico… Mira, si meto cuchara por ahí, igual lo enamoro hablándole de Chomón, Neville o Berlanga. Y para confirmar que es prácticamente el hombre perfecto, resulta que ama la buena cocina y es un gran filántropo. Se suele involucrar en campañas a favor de la protección de especies en extinción, y a su vez, también ha promovido campañas para saber cómo afrontar la depresión y evitar el suicidio.

Digo yo, que algún defecto debe tener. Quizás padece de flatulencias o ronca como un león con vegetaciones. La perfección no existe, aunque parce que Tom la roza bastante. Bromas a parte, Hiddleston es uno de los grandes actores contemporáneos. Con un exquisito talento que le capacita para afrontar la comedia o el drama con solvencia. Además, siempre está dispuesto a complacer a su público. ¡Larga vida a Loki!

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